Oredrift
de Hadukis
de Hadukis
Pica hacia abajo a través de la roca. Contrata una cuadrilla, sigue excavando mientras duermes, derrumba el pozo y baja más hondo.
Toca para picar. Contrata una cuadrilla y seguirá excavando mientras no estás.
Oredrift es un minero idle que va de decidir cuándo tirar a la basura lo que has construido. Tocas para romper roca, la roca se pone más dura según bajas, y bastante pronto contratas una cuadrilla que sigue cavando esté la pestaña abierta o no.
El bucle que lo sostiene es el derrumbe. En algún momento el pozo en el que estás deja de merecer la pena y lo hundes a propósito: todo lo que había dentro se pierde, y empiezas otra vez desde la superficie con una ventaja permanente que te deja llegar a profundidades a las que el primer pozo no habría llegado nunca. Elegir ese momento —un poco antes y regalaste progreso, un poco después y te pasaste una hora para nada— es todo el juego.
La cuadrilla no son seis monigotes iguales. Hay dos oficios y se ven: uno pica y el otro saca los escombros, y al subir de nivel cambian de color y de velocidad, así que de un vistazo sabes en qué has gastado. Y lo de idle va en serio: trabajan con la pestaña cerrada, así que una sesión pueden ser dos minutos de gastar y luego nada hasta por la noche. No hay barra de energía y no caduca nada.
Es vertical, de una sola mano y de menos de 100 KB, lo que lo convierte en el juego de esta web más apañado para un móvil en una cola.