Hatstop
de Hadukis
de Hadukis
Saca los autobuses del atasco en el orden justo y sube a todo el mundo. Cada grupo lleva su sombrero, y su autobús el mismo en el techo. 500 niveles, todos con solución.
Toca un autobús para que salga hacia su flecha. El primero de la cola sube al autobús aparcado con su mismo sombrero. Llénalos todos antes de quedarte sin plazas.
Hatstop es un bus fever party mejorado: un puzle de autobuses atascados. El aparcamiento está lleno, la gente de la parada quiere volver a casa y cada autobús solo puede salir hacia donde apunta su flecha. Tocas uno: si no tiene nada delante, sale, da la vuelta por la carretera y aparca en una de las cinco plazas junto a la acera, y el primero de la cola sube si es su autobús. Cuando se llena, toca el claxon y se va.
Lo que lo hace distinto son los sombreros. Cada grupo de la cola lleva el suyo —bomberos, reyes, magos, cocineros y más— y su autobús lleva el mismo sombrero en el techo. Se juega emparejando sombreros, no colores, así que nadie tiene que distinguir el rojo del marrón, y de un vistazo a la cola sabes qué autobús toca liberar.
Solo hay cinco plazas, y ahí está todo el puzle: si mandas el autobús de un grupo que está al final de la cola, se queda ocupando una plaza que te hacía falta. Los microbuses llevan cuatro, los autobuses seis y los autocares diez. Desde el nivel 11 aparecen autobuses misterio, grises y con interrogación, que enseñan su grupo solo cuando tienen el camino libre; desde el 31, autobuses dormidos que esperan a que salgan unos cuantos antes.
500 niveles en 25 barrios, cada aparcamiento con una forma —un corazón, un anillo, una estrella, un rombo de autobuses girado— y todos construidos al revés, del último autobús en salir al primero, así que ninguno puede ser imposible. Tres ayudas para los apuros: VIP lleva cualquier autobús directo a una plaza propia, Ordenar recoloca la cola y +Plaza abre una plaza más. Gana sin ellas para tres estrellas. Un aparcamiento diario nuevo cada día, el mismo para todos, un regalo diario, tres tareas diarias y cinco pueblos para comprar con monedas. Se juega en vertical o en horizontal, en nueve idiomas, y guarda en el momento en que pasa cualquier cosa.